
La escritora y lectora Olga Prado se acerca cada mes a la literatura de género, la novela histórica, negra, romántica, nos descubre joyas de la autoedición y otros libros que no pueden pasarnos desapercibidos..
Cada verano espero el Premio Literario Amazon Storyteller. Más allá de la competición, es una magnífica oportunidad para descubrir nuevas voces, dar visibilidad a autores independientes y celebrar la pasión por las historias.
Siempre que puedo intento aportar mi pequeño granito de arena apoyando a compañeros que participan en el certamen. Este año quiero recomendar dos novelas que he disfrutado especialmente y que, por motivos muy distintos, creo que merecen encontrar muchos lectores: El Valle de los Ingenios”, de Mónica Gómez Pedreira, y Los crímenes de la esquela, de Alejandra de San Cristóbal.
Os dejo mis impresiones de lectura con la convicción de que os animaréis a descubrirlas.

El Valle de los Ingenios, de Mónica Gómez Pedreira:
Tras haber leído toda la obra de Mónica, reconozco de inmediato su sello personal: una prosa cuidada, elegante y meticulosamente trabajada. En El Valle de los Ingenios, la autora vuelve a desplegar una ambientación riquísima. Las páginas que transcurren entre Cuba y Sevilla están descritas con tal precisión sensorial que es imposible no traspasar el papel.
Uno de los puntos que más valoro de una lectura es que los personajes me remuevan por dentro, y aquí el mérito es de Andrea y Ma’Luisa. Su relación no solo aporta una ternura necesaria a la historia, sino que actúa como eje de una red de fraternidad femenina. Es conmovedor ver cómo esos lazos ayudan a las protagonistas a transitar por sus propias luces y sombras, sosteniéndose entre ellas durante toda la historia.
Otro de los grandes aciertos de la novela es el rigor histórico. La documentación está tan bien integrada que no entorpece la lectura, al igual que ese toque de realismo mágico que envuelve la trama. Esa pincelada de lo fantástico no desentona en absoluto, sino que potencia la atmósfera sin romper nunca la credibilidad del relato.
Una obra muy recomendable para quienes disfrutan de novelas originales y bien trabajadas. Enhorabuena a la autora.

Los crímenes de la esquela, de Alejandra de San Cristóbal:
Con un arranque impactante y perturbador, la novela te atrapa desde la primera página y te mete de lleno en una cuenta atrás frenética junto a Diego, el protagonista.
Uno de los grandes aciertos de la autora es cómo retrata a Diego desde el principio, mostrándonos sus luces y sus sombras sin filtros. No es el típico personaje con el que empatizas de inmediato, pero su vulnerabilidad y realismo hacen que sea imposible no querer acompañarlo en su aventura.
La trama avanza a un ritmo vertiginoso gracias a capítulos cortos donde no hay ni una sola línea de relleno. La acción no se detiene en ningún momento. Además, en medio de esa atmósfera oscura, se agradecen mucho algunas escenas cómicas que aportan ligereza y un respiro al lector.
Lo mejor de la historia es cómo juega con tu mente. Alejandra de San Cristóbal va dejando pistas ambiguas que te hacen dudar de absolutamente todos los personajes y de cada situación que viven. Más allá del misterio, el libro no descuida la faceta personal de los protagonistas y ofrece un gran retrato social de la realidad de las familias, la soledad y el valor de contar con una buena red de apoyo y amistad.
Todo desemboca en un desenlace que encaja a la perfección. Es un thriller psicológico inteligente y adictivo que merece mucho la pena.

Olga Prado
En 2021 decidió dar el paso y publicar su primera novela, Lo que la tierra esconde, A esta obra le siguieron Miss relatos (2022), una antología de relatos cortos, y Amar entre ausencias y sombras (2023), Máscara de dama y El Jardín de los girasoles muertos. Ha incursionado en la literatura infantil en cataán con Els guardians dels Canis lunaris.