Jaime D. Parra (Huércal-Overa, 1952), poeta y ensayista especializado en el estudio y la herme­néutica de la simbología, así como en la mística y los heterodoxos; sin olvidarnos de Jung y sus discípulas, en especial, Marie-Louise von Franz y sus trabajos acerca de los sueños y la muerte. Asimismo, ha dedicado su obra crítica al estudio de la obra de Juan Eduardo Cirlot y al análisis de la poesía escrita por mujeres. En­tre sus obras en prosa destacan La simbología (2001), El poeta y sus sím­bolos (2001), Místicos y heterodoxos (2003), Claves de simbología (2018), Poéticas del origen (2019) y Poéti­cas del caos (2019). Ha realizado las antologías Las poetas de la búsque­da (2002), The Other Poetry of Bar­celona/La poesía otra de Barcelona (con Carlota Caulfield: 2004), Poesía in-versa (con Amalia Sanchís: 2018), Radical 3 (2020), Poesía bajo sos­pecha (2020) y Radical 3 (ii) (2021). Ha publicado los libros de poesía Contrición bajo los signos (1978; 2ª ed., 2022), Huellas vacías (2005), Escolium (2007), Dominó: Aperturas (2015), Éxodo y otros poemas (2021) y Papeles del desierto (2022).

Sueños: La puerta oscura
Jaime D. Parra
RIL Editores, 2025

ISBN: 978-84-10248-72-4
Formato: Rústica
Medidas: 14X23 cm
Páginas: 170
Materia: Poesía


XLIX
LAMENTO AMARGO DE MI SHEKHINAH




Al verla pasar de perfil, de negro brillante
y la imagen airada,
le grité: Mi Shekhinah, ¿qué
te he hecho yo? ¿o en qué
te he contrictado?
¿Por qué estás enojada? ¿Por qué
me tienes en olvido?
¿No te canté, no te amé, no te recé?
¿Por qué me has abandonado?
¿Qué te he hecho yo?
¿En qué te he contrictado?
¿Por qué estás triste, mi Shekhinah
y amanecí llorando?


¡Tú eres mi abismo!


...

La Shejiná (...) una mujer vestida de negro que llora por el esposo de su juventud.
G. SCHOLEM

XXXIV
UN GAUDÍ TRAS EL EXILIO DE LA GRAND-MÈRE




El sueño no se iba porque era de piedra
y pesaba mucho.
Mi hermano edificaba un gran palacio Gaudí,
de altas columnas, irisados ventanales,
graciosas cerámicas y forjados hierros,
alzado sobre las ruinas
de la grand-mère en exilio.
Un público innumerable subía
en romería por las ramblas de lentiscos.
Le digo a Rosa Lentini, en su ascensión
a esta orilla baldía: —¿Sabías tú
que por aquí huyó, amenazada de muerte,
por escopeta amarga,
la grand-mère, para siempre,
y no se supo más de ella; nunca, nunca
nunca jamás?
—No, no lo sabía. No sabía nada.


...

Por regla general, el aspecto inconsciente de cualquier suceso se nos revela en sueños, donde no aparece como un pensamiento racional, sino como una imagen simbólica. C. G. JUNG

CXXX
IRIS, LA MENSAJERA DE LOS DIOSES



Entonces asomaste volando,
de detrás de un edificio,
de ágata y diamante,
con tu melena larga,
vestida como un hada,
con tu risa clara y tu gracia.
Y entrabas en el jardín
de mi presencia, saltando
como una Alicia que llegaba
de Otra Parte. No tenías
nombre aún y ya sabía
que ibas a ser Iris,
la mensajera de los dioses,
la reina del arco y el color
en el cielo de las lluvias.
Para nacer te faltaban
9 y ya tienes 35 años.

...

No toda es vigilia la de los ojos abiertos (...) A cosas de nuestra alma vigilia llama sueños. MACEDONIO FERNANDEZ