Ana Luengo (1974, Manresa) es profesora titular de literatura española y latinoamericana en San Francisco State University. Ha publicado varios libros y artículos académicos sobre la memoria histórica, movimientos sociales y migraciones. Es la autora del cuento infantil Lucas tiene superpoderes (Bellaterra, 2018) con ilustraciones de Marisol Díaz y de la novela Mi bien esquivo (Carena, 2023). Actualmente vive en una colina californiana, donde escribe y desde donde viaja. Aunque siempre ha escrito poesía en la intimidad, Inconclusa sinestesia es el primer poemario que publica.

Inconclusa Sinestesia
Autor:  Ana Luengo
Valparaiso, 2024
ISBN:  978-84-10073-82-1
Encuadernación: Rústica con solapas
Páginas: 54
Dimensiones: 13.5 cm x 21 cm

Este poemario aborda la experiencia de la crianza atípica, desafiante y, a veces, deslumbrante dentro del espectro autista. También nos habla del aprendizaje que supone cualquier maternidad, cuando lo puramente sensorial acontece y nos deja colgando de un hilo que no habíamos previsto, pero que nos puede regalar una vulnerabilidad transformadora.

Como dice Mario Martín Gijón: “Quien lea este libro se verá, sin duda, sacudido, al acompañar a la autora en un trayecto imprevisto cuando ‘planeábamos la vida’, un trayecto inconcluso, lleno de incertidumbres, pero también lleno de sentidos inesperados, y de belleza” .

Un poema de «Inconclusa Sinestesia»

EL FUTURO NO EXISTE

1

Y si fuera necesario entender más cosas
ahf está el grafitti:
El futuro no existe
Una puede agarrarse a un clavo ardiendo
y ardiente que quema
y nos dice que sí.
Pero y yo qué sé.
El futuro no existe
mientras no exista el presente
Lugar común,
vana banalidad-
ipnbooli
San Agustín
y los Sex Pistols.
así de irónica llega la sabiduría
a una cabeza tan desamueblada como la mía.
Y me cuesta tanto aprender.
El presente de mi hijo
con sus pasos en puntillas
avanzando
hacia
yo qué sé.
Tú tampoco lo sabes.
Y yo de su mano,
si me deja,
que no siempre me deja
isoy mayor!
Suelta esa mano.

2

Nunca lo creerías.
pero un año de mi vida no existe.
por lo menos, no existe más que en un sueño
hecho retazos de sus instantes.

Nació de mí,

la quise con tanto miedo,
con tanto miedo de quererla tanto
como a ti te había querido.
límpida e ingenuamente.
Ese buscar lo inexistente en su mirada,
ese darle un significado nuevo
a cada gesto, a cada movimiento.
a cada balbuceo.
Por favor, por favor,
que mi preciosa niña...
Y no te atreves a decir qué
a decir más.
Nunca crei en encantamientos,
pero quién sabe
quizá
Haberlos haylos.
Vade retro, temor.
Última forma de amar.