Pepa Cantarero nació en Baños de la Encina, un bello pueblecito de Jaén, y reside en Barcelona desde hace muchos años. Sin embargo, el cordón umbilical que la une a su tierra sigue siendo perenne, vital y necesario para ella. Escribe desde muy joven, con una necesidad casi patológica. Este vicio de juntar palabras y ordenarlas en líneas la salva de la mediocridad de los días sin huella y de la locura cotidiana, al tiempo que le permite escapar de una realidad que no siempre le agrada. Pepa es escritora de cuentos, poemas y novelas. Colabora en revistas literarias, ha publicado artículos y ha formado parte de jurados de premios literarios. Durante varios años coordinó actos poéticos y es socia fundadora de distintos colectivos literarios: Arreplegats, Semilunio Espai Artistic y L’Entorn de la Paraula. Además, le emociona dar nombre a un certamen nacional: el Certamen Nacional de Poesía Pepa Cantarero. Hasta la fecha, ha publicado doce libros y ha participado en diversas antologías, consolidándose como una voz activa y apasionada dentro del panorama literario español.

Morir es un arte y yo lo hago
excepcionalmente bien.
Sylvia Plath

chicas malas

Venga, damas de las lindes

¿acaso pensabais que vuestra desfachatez

y audacia al romper las normas

quedarían impunes?

Pagad vuestro peaje

chicas de primaveras sombrías.

El alféizar de la ventana                    

despliega tus alas aparentemente abiertas

desata las cuerdas adheridas, musa de la incongruencia

 Las habitaciones propias                

templos prohibidos de varones

resabiados e infieles

incitan a futuras damas a dar pasos de agua

tumba perfecta para las

chicas malas que se masturban con versos

y fornican con la bella muerte.                                                

Ni bellas ni felices por siempre              

piensa mientras escribe  largas epístolas

antes de que el fuego devore las migajas

de un sueño podrido por la carcoma.

Hijas y amantes despechados

devoran  vuestras inconfesables biografías como hamburguesas sin  efectos secundarios de cebolla.


los locos mansos

¡Permitidme contactar con las fuerzas del subconsciente!

 Ser uno de los elegidos del oculto conocimiento

sentarme al lado del  Loco del gusano invisible

y de la rosa enferma para nunca olvidar

que las deidades residen en mi pecho.

Místico y profético  —bajo su sombrero negro—

grita paz y libertad a cualquier precio.

Quiero oír  el grito de las cavernas del ser

compartir y glorificar el universo de los Castos:

Poe /Baudelaire / Van Gogh…

Intentar defenderlo del vampirismo maternal

tirar por el retrete sus golosinas envenenadas

y maldecir a la Parca que se lo llevó sin zapatos.

Necesito desmentirles a los normales

que todo sueño es un delirio

releyendo Hyperion junto a Diótima

  amor inaccesible del clérigo insurrecto

el que creció en los brazos de los dioses.

Escuchando el monocorde concierto de Scardanelli

los pies musicales arrancan notas de espanto

en la torre. La bruja de Hamberg

observada por un Freud celoso, los besa.

Aletargado, el semi-dios de la Verdad y la Mentira

no ve con claridad diáfana

cuál de todos los amantes de la mujer de ojos azules

—la seductora de genios—

se mofa de su pasión enfermiza.

Déjame —voluble y cruel criatura—

arrodillarme ante tus serviles y amantes orates

y constatar que el alma alcanza a derrotar la mente.


Granadas abiertas impúdicamente
Pepa Cantarero
ISBN: 979-13-87773-65-6
Páginas: 80
Ancho 14 cm
Alto 21 cm
Fecha publicación
18-11-2025